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Sé el líder de equipos al que buscan los reclutadores

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En el mundo actual, los equipos adoptan muchas formas. La tecnología y la geografía llevan a que se creen «equipos virtuales» que tal vez nunca se reúnan físicamente; los proyectos requieren la formación rápida de equipos para una actividad a corto plazo; cada vez son más necesarios los esfuerzos conjuntos entre departamentos en casi todos los sectores. Todo esto significa que las capacidades de trabajo en equipo son cada vez más importantes y frecuentes.

 

Los buenos formadores de equipos ayudan a los grupos a trabajar juntos y a alcanzar sus objetivos. Generan confianza, mitigan los conflictos, mejoran la comunicación, incentivan la participación de los empleados y aumentan la colaboración. Hacen que los individuos trabajen como un grupo cohesionado en el que todos los miembros se sienten comprometidos con la dirección y los logros del equipo.

 

Estos son algunos de los factores clave que hay que tener en cuenta cuando se habla de trabajo en equipo.

 

Comunicación. Es importante expresar claramente las ideas de manera que otros puedan entenderlas. Al mismo tiempo, se necesita escuchar las ideas de los demás y estar abierto a aceptar y aplicar sus sugerencias. Esto es esencial para resolver problemas y asegurarse de que todos los miembros del equipo se sientan escuchados. Además, hay que entender las preocupaciones de todos los miembros para que sientan que se les tiene en cuenta y se les aprecia.

 

Resolución de problemas. Un formador de equipos debe ayudar a resolver tanto los problemas relacionados con los objetivos del grupo como los problemas interpersonales entre los miembros del equipo. En este sentido, hay que ser capaz de negociar con los miembros del equipo para resolver las disputas y asegurarse de que todos estén contentos con las decisiones del equipo.

 

Liderazgo y trabajo en equipo. Ser un formador de equipos a menudo implica asumir un papel de liderazgo. Al enfrentarse a un conflicto, establecer metas y tratar con los miembros del grupo, se requieren habilidades de liderazgo y gestión. Ser un buen líder es importante, pero también lo es ser un buen jugador de equipo; se puede ayudar a construir un equipo fuerte mostrándole al equipo lo que significa trabajar bien en un grupo.

 

Motivación. Un formador de equipos hace que otros miembros se entusiasmen a la hora de fijar y lograr los objetivos del proyecto. Esta energía motivacional puede manifestarse de muchas formas, como tener una actitud positiva o alentar a otros compañeros de equipo con una retroalimentación positiva.

 

Los reclutadores creen que los equipos altamente colaborativos tendrán mayor productividad, mejores relaciones con los clientes y menos conflictos. Perfecciona las habilidades que hemos mencionado y muéstrate como el formador de equipos que buscan.